viernes, 15 de junio de 2007

El pesimista debilita su capacidad y su voluntad
al cargar con el peso inútil de los mensajes negativos que se crea.
Con su ansiedad y negativismo no arregla ninguno de los problemas
que él mismo se crea y se siente, a toda hora,
cercado de amenazas de fracaso.

El optimista, en cambio, toma sus asuntos con calma
y sabe que puede llevarlos a feliz término.
Con suficiente confianza en Dios y en sí mismo,
el optimista encuentra las orientaciones
y la fuerza para lograr todo lo que se propone.

Tú... ¿con quién te identificas...?

jeje nada mas algo para pensar...

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